Sin Destino - I do not want what I haven't got


Haré una breve inventario de los momentos en que me he sentido feliz:

Me he sentido feliz cuando mis padres han cuidado de mí, cuando me han educado. Me he sentido feliz cuando he tenido buenos amigos y he compartido cosas bonitas con ellos. Me he sentido feliz al aprobar un examen. Me he sentido feliz cuando han reconocido mi trabajo. Me he sentido feliz cuando conseguí estar en Madrid. Me he sentido feliz cuando he sabido que volveré a Madrid. Me he sentido feliz cuando amé y fui correspondida...

Por ese tiempo (cuando era feliz por Amor), ocurrió algo inesperado para mí. En fin, me había pasado tanto tiempo leyendo historias tipo cenicienta, y viendo películas románticas con perfecto final empalagoso-amor-para-toda-la-vida, que nunca se me había ocurrido pensar que aún habiendo conseguido lo que tanto anhelaba, las cosas podían seguir saliendo mal. Sí, a él se le fue el amor, y como suele ocurrir, a mí me tocó quedarme.

Una noche, cuando yo sentía más que nunca que la cuerda estaba a punto de romperse, cuando me estaba humillando con tal de conseguir que aquello no acabara, le dije:

"Es curioso. Te pasas toda la vida luchando por tus sueños, por llegar a esa meta, y cuando llegas... sigues sin ser feliz. Siempre ocurre algo que consigue truncarlo todo."

Y como no me hizo ni puto caso, seguí pensando en ello. Me fui a casa, me dejó, y desde entonces no paro de darle vueltas.

Será que la vida es una continua lucha sin destino, que la felicidad no existe salvo en los momentos puntuales y que son esos los que hay que aprovechar y disfrutar...

Me imagino a mí misma corriendo a toda velocidad por subirme a un tren, y cuando lo consigo, y llego a donde quería, cuando por fin puedo sentarme a descansar, tengo que levantarme inmediatamente a coger el siguiente. Hay miles de personas haciendo lo mismo delante y detrás de mí. Estoy tan preocupada en el tren, en correr, y en poder descansar luego... que no me doy cuenta de que estoy en un lugar hermoso, repleto de quietud, y... quizá, de felicidad.


3 comentarios:

lamotta dijo...

Mi padre dice (en su situación actual, con novia y tal) que cree que esto que tiene ahora es lo que Dios tenía reservado para él, el premio después de tantos años de sufrimiento. Sentirse pleno por fin con cincuenta años.
Creo que es una suerte con la que no todo el mundo consigue encontrarse pero, tranquila, todavía tienes tiempo de sobra de montarte en el tren definitivo, el perfecto, el estable, que te permita disfrutar del viaje.
Apostaría (a tu favor) a que al final lo encuentras.
Un beso

Pro dijo...

Es curioso, mi padre está en la misma situacion, solo que en vez de novia la llama 'amiga' y no menciona a Dios.

De todos modos, yo creo que la felicidad en un periodo de tiempo, sólo se aprecia al principio y al haberla perdido.

DeNtRo DeL LaBeRiNtO dijo...

No creo que haya nada preparado para mí, creo que es cuestión de... suerte, o algo así. Ya se verá. Más bien me parece que para ser feliz, hay que ser simplemente consciente de unas pocas cosas... y ya no hace falta más. A lo mejor es que hemos aprendido a llamar felicidad a lo que no lo es.

Gracias por comentar, chicos :)

Sueño a todas horas...

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