Ser madre - 1. La salida al parque.


En verano es más fácil; en invierno, por el contrario, hay que ir superponiendo jerséis, anoraks, bufandas, gorros y guantes. Cada prenda de vestir implica una negociación previa... paciencia. Llegados a la plazoleta, la primera operación consiste en escoger un banco favorable, preferentemente próximo al cercado de arena. La selección del banco se hace en función de la visibilidad a 360 grados del área de juego, más los rincones escondidos, más todos los accesos al recinto infantil y, si es posible, donde te dé algún rayo de sol. Luego se aparca el cochecito lo más cerca posible, lo cual ayudará a delimitar tu territorio. Y es que el tema territorial es fundamental en un parque o plazoleta: en tu banco ideal pasarás muy poco tiempo sentada... Efectivamente, desde vuestra zona de aparcamiento, el niño saldrá disparado hacia alguna presa humana, mineral o sintética. Puede apoderarse de otro niño para intercambiar inocentemente -o sea, jugar con él o robarle los juguetes...- así como zamparse un puñado de arena, una bola de porcelana que rueda o escudriñar un vaso que haya en el suelo. Las reacciones de los que os rodean pueden ser muy variables. A veces se provocan gritos, altercados, intervenciones de adultos sensatos o, en algunos casos excepcionales, puede que no pase nada. Luego se saca la revista de la bolsa del cochecito. Se abre y se cuentan las líneas que crees serás capaz de leer. Diez líneas pueden ser todo un récord a batir. Acabada esta operación, cuando levantas la nariz el niño ya no está, ha desaparecido. Los niños se mueven con asombrosa rapidez, según les dicta su propia voluntad. Tu corazón se acelera (cada vez que el niño desaparece te angustias del mismo modo): hay que encontrarlo. Afortunadamente para ambos, el anorak es naranja con rayas negras... Elegancia y eficacia no son compatibles y hay que escoger enntre ambas cuando se está entre mucha gente.

Cuando la silueta del niño ha sido identificada, es preciso evaluar la situación. Si se acerca pegando gritos furibundos hacia la bici de una niña pequeña, la cual permanece estupefacta y aterrada, debe estimarse la estrategia a adoptar. ¿Interveenir o dejar que hagan? Eterna cuestión educativa, social y colectiva. Abalanzarse de vez en cuando es bueno, a veces, para evitar la catástrofe, los riesgos y los peligros de las pirámides metálicas de las cuales no sabe bajar solo. Debe llevarse siempre el kit de supervivencia: merienda, botella de agua, pañuelos de papel y algunos juguetes en propiedad que podrá intercambiar con sus colegas-chorizos del parque.

El conjunto de operaciones es una fuente de estrés. Algunas adres saben hacer de cada salida una auténtica profesión: cálculos relativos al emplazamiento, la duración de la estancia, de la consevación de la red local para compartir los reflejos de vigilancia. Otros, como yo, sólo prestan oídos a su sentido del deber para enterrarse en la miseria, bendiciendo el momento de volver a casa igual que cuando te duelen los pies y te quitas lo zapatos...




2 comentarios:

Ushinatta dijo...

"Clap, clap, clap" Excelente.

presa humana, mineral o sintética xD

Eowin14 dijo...

Desde luego, el texto es genial :D

Lo he sacado de un libro que emociona y acojona al mismo tiempo... es extraño.

Sueño a todas horas...

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